Entrevista a Leticia D’Albenzio: ganadora del Premio Rubin al Mejor Cuento 2023

Leticia D’Albenzio es la ganadora del primer lugar del Premio Rubin al Mejor Cuento 2023, gracias a la participación de su cuento Cáscara Negra. El mismo será parte de la antología que se publicará el 15 de septiembre.
Ella es Licenciada en Letras y Profesora de Enseñanza Media y Superior en Letras (UBA), además de magíster en Escritura Creativa (UNTREF). Publicó su primer libro, Urticaria, en el 2019. Algunos de sus cuentos forman parte de antologías por haber recibido menciones o premios en algunos concursos (Haroldo Conti VIII, 2015; Concurso de microcuentos “99 crímenes”, La Pulga Editorial, España, 2015; Concurso Literario I Certamen de Relatos «Cuenta con la Discapacidad», España, 2018.). Desde 2014 publica (ahora, con menos frecuencia) entrevistas y reseñas de libros y obras de teatro en revistas y portales culturales como Agencia Paco Urondo (bajo el seudónimo de Leticia León, en el 2014/15), leedor.com, revista Liberoamérica.
En esta ocasión, responde preguntas del equipo de editorial Rubin
Cuéntanos un poco sobre ti, a qué te dedicas además de escribir.
Soy bastante inquieta por eso, además de leer y escribir, siempre estoy haciendo algún curso o taller sobre cine, filosofía, literatura, arte… Si tuviera más tiempo estudiaría Filosofía o Psicología, empecé las dos carreras, pero no pude continuarlas. Me gusta estudiar, creo que también por eso me gusta dar clases. Soy profesora de Literatura en la escuela secundaria.
¿Cómo fue tu formación en la escritura creativa? ¿Hace cuánto escribes?
Rigurosamente hablando, se podría decir que mi formación en escritura creativa comenzó hace casi quince años, cuando empecé a concurrir a talleres literarios. Sin embargo, si bien los talleres son importantísimos a la hora de entrenar la escritura, creo que una escritora o escritor se forma todo el tiempo y de distintas maneras (no estrictamente relacionadas con clases de escritura) siempre y cuando (se) “piense” como escritora o escritor, es decir, siempre y cuando haya una especie de “predisposición” a la escritura.
Por ejemplo, a mí me fueron de mucha utilidad las clases de teatro, en las que me enseñaron el método Stanislavski, pero porque escribía desde chica y me sentía (muy en mi interior) más escritora que actriz. Esas clases me enseñaron a observar; y entrenar la observación es muy provechoso a la hora de escribir si escribir es lo que querés hacer. Hubo clases en la carrera de Psicología que sirvieron a mi formación de escritora. Y, en contra de lo que se suele decir, también la carrera de Letras me enseñó sobre escribir. Además de, por supuesto, la Maestría de la UNTREF. Nos formamos como escritoras y escritores cuando leemos un libro como escritores o escritoras o cuando miramos una película, cuando escuchamos a los demás, cuando recordamos como escritoras o escritores. A lo que voy es que escribir es saber usar una herramienta que está en función de una sensibilidad o inteligencia que se nutre de un montón de otras cosas que exceden la escritura.
Cuéntanos sobre tu libro Urticaria
Urticaria es un libro de cuentos que está compuesto por once relatos cuyo punto en común es la incomodidad que tienen los personajes en situaciones de la vida cotidiana. Por eso el título: la urticaria nos molesta, es la sensación de tener algo en el cuerpo que nos hace sentir extraños, desencajados. Y los personajes de estos cuentos están desorientados. Su voz es clara y, hasta por momentos, ingenua, pero deja traslucir una falta que tiñe de oscuridad lo que se narra en cada cuento. Le tengo cariño al libro y, al mismo tiempo, siento mucha distancia entre esos relatos y lo que escribo ahora.
Háblanos de Cáscara negra. ¿Cuál fue el disparador que te estimuló para crear esta historia? ¿Cuál es la historia detrás de este cuento?
Empecé a escribir este cuento a partir de una imagen que tenía en mente, que es la del comienzo del relato: una mujer rallando queso de forma maquinal y descuidadamente, obnubilada tras recibir una mala noticia, hasta que se lastima rallándose los dedos. Después de escribir esa primera escena, el resto se fue tejiendo de forma fluida, no me pasa siempre, pero percibí un ritmo en las palabras que fueron enlazando a otras y así hasta armar el relato. Por supuesto, después hubo varias correcciones. Pero mi idea era esa: mostrar al personaje haciendo algo chiquito, doméstico, pero significativo a la historia.
¿Qué planes tienes para el futuro respecto a tu carrera como escritora?
A fin de año se va a publicar mi primera novela, Nocaut, un policial que trata sobre el asesinato de un boxeador. También tengo cerrado un libro de cuentos en el que se incluye el relato ganador de este concurso, “Cáscara negra”, y que da nombre al libro. Espero en algún momento publicar ese libro también. Quiero cerrar dos textos en los que vengo trabajando desde hace tiempo, que me gustan, pero les falta. Así que mi plan es, sobre todo, seguir escribiendo.
¿Algún mensaje para los escritores que están iniciando?
No sé. A lo mejor podría decir lo que me digo a mí misma: insistí que va a salir. Creo que, para escribir, la insistencia, la revisión, la reescritura son fundamentales. Escribir es un trabajo que requiere de tolerancia a la frustración y de mucha voluntad para rehacer y volver a lo mismo cuantas veces sean necesarias. También tenemos que poder distanciarnos del texto para poder pensarlo “lúcidamente” (sin demasiado ego ni demasiada baja autoestima) y modificarlo hasta llegar a un lugar que nos deje más conformes. Creo que eso es lo importante.
¡Una vez más felicitamos a Leticia por este merecido logro!
Si quieres conocer más sobre los ganadores del Premio Rubin al Mejor Cuento 2023, sigue este enlace.
Aquí puedes leer una reseña del libro Urticaria, de Leticia D’Albenzio.
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[…] a los autores que conforman esta antología. Entre ellos destacamos a Leticia D’Albenzio, ganadora del Premio Rubin al Mejor Cuento 2023 y a Luisa María Ahumada, tercer lugar en dicho […]




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