Cuentos para no pensar tanto: la antología engañosa de Darío Besada

Háblanos de ti, ¿qué te llevó a escribir esta antología? ¿Cómo es tu proceso? ¿Qué otros intereses tienes?
Hace casi una década que me anoté en un taller literario y ahí empecé a escribir mis primeros cuentos. Al menos en forma constante. Y creo que siempre soñé con publicar un libro. El año pasado dos amigos muy queridos publicaron uno un libro de cuentos y otra una novela erótica y pensé que era mi oportunidad para subirme al tren. Mi proceso para escribir no lo puedo definir de una manera concreta. Generalmente tengo una idea que me gusta y tal vez estoy unos días pensando hasta que me siento a escribirla.
Soy una persona muy lúdica. Amo los juegos de mesa. Incluso tengo un canal de Youtube donde hago streaming de ajedrez (Daro chess por si me querés sumar un suscriptor). También tenemos con unos amigos un club de lectura donde nos juntamos una vez por mes a debatir un libro. Gratis. ¿Qué le voy a cobrar a mis amigos? Somos como 50. Una locura hermosa.
El título sugiere «desenchufe», pero la contratapa lo llama «tramposo»: ¿por qué Cuentos para no pensar tanto y qué tipo de lectura querías provocar en realidad?
Yo creo que la vida está llena de contradicciones, y también de pequeñas escenas cotidianas que tienen una magia única. No vas a encontrar cuentos que sean hojas y hojas sobre reflexiones, filosofando sobre cosas. Trato de escribir cuentos cortos, ágiles, que me diviertan escribirlos y leerlos. Yo soy mi primer lector.
¿Qué buscás primero al escribir: un remate, una imagen potente o una voz que arrastre el cuento?
Primero una idea que me motive. Pero rara vez me siento a escribirlo sin saber cómo terminarlo. A veces tengo el cuento terminado y me falta la oración o frase final. Me gustan los finales que te plantean cosas, que te interpelan, que te pongan en los pies del protagonista y te preguntes vos cómo hubieras actuado.
En varios textos aparece el amor como campo minado (infidelidad, ex, obsesiones): ¿te interesa más la contradicción moral o la fragilidad emocional?
Creo que el amor nos atraviesa a todos. ¿Quién no ha pasado por un desamor tormentoso? Es cierto, hay gente que se enamora a los 15 y pasan 60 años juntos. Sí. Pasa. Pero vamos… la vida es realmente complicada y el amor es un tema cercano para todos. Hay cuentos de fútbol, de boxeo, de atletismo, que quizás algunos no lleguen a conectar, pero los de amor y desamor… muchos van a sentir: Yo estuve ahí.

La contratapa dice que escribís «como sobremesa con amigos, sin solemnidades»: ¿cómo cuidás esa oralidad para que no pierda precisión literaria?
Una vez alguien me dijo que yo escribía como hablaba y me pareció muy acertado. En mis cuentos no abundan las descripciones. Soy más de acciones. Muchos de los cuentos arrancan empezados. «Abrí la puerta y los vi», «Me desperté y estaba ahí». Me aburren las descripciones, cómo son las paredes, las casas, la ropa, la mesa, el pelo. Si es flaco, si es gordo. Me divierte más pensar qué hace y qué no hace, qué piensa, qué dice. ¡Hechos!
Si tuvieras que definir la «marca Besada» en una frase: ¿qué querés que quede después de cerrar el libro? ¿Risa, inquietud, ternura o una mezcla incómoda?
A mí me gusta mucho el humor. He participado en eventos de lectura de cuentos y ahí leí los que a mí más risa me causan. Escuchar la risa de un X mientras lees un cuento es indescriptible. Porque esa persona no te conoce, no es un amigo ni familiar que se puede reír de onda, el extraño se ríe si le causa gracia y ya. Provocar la risa de un desconocido es quizá una de las metas de este libro.
¿Qué otras publicaciones tienes en mente? ¿Seguirás dedicándote a la narrativa breve?
En el último año con unos amigos empezamos un club de escritura en el que nos divertimos mucho y salieron varios cuentos que a mí personalmente me gustan. Así que es bastante probable que cuando tenga otros cincuenta cuentos que me gusten se venga el volumen 2.
Escribir una novela sería un sueño, pero creo que no me da la nafta. Me siento muy cómodo en los cuentos cortos.
¿Qué mensaje le darías a los lectores interesados en leer estos cuentos para no pensar tanto?
Que no lo piensen tanto, que se sumerjan en este libro, que quizás no lo lean en orden, que revisen el índice y busquen un título que les llame la atención.
En este libro hay cuentos de amor, desamor, humor, hay bizarros, hay finales inquietantes, hay finales abiertos. Hay cuentos que salieron de novelas que leímos en el club de lectura, que escribí para varios personajes, para que los interpretemos en los debates del mes. Hay cuentos que amigos los llevaron al teatro, otros que amigos hicieron un radioteatro, otros que fueron leídos en la radio. Hay muchísima variedad de temas y cuando lo terminen me encantaría que los lectores me contacten opinando sobre los cuentos. «Tal cuento es una bazofia», «me reí mucho con este otro», «tal cuento me hizo llorar», qué se yo, lo que sea.
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