Koldo Mendiko y un libro de relatos que quema para develar lo oculto

Hay autores que escriben historias, y otros que escriben heridas. Koldo Mendiko, el autor de Fuegos de origen desconocido, se ha convertido en una de las voces más singulares y versátiles del catálogo de Rubin Editorial. En esta entrevista hablamos sobre identidad, deseo, muerte, fuego y escritura: los territorios incómodos donde su literatura arde con mayor verdad. Un recorrido por su proceso creativo, sus influencias y las obsesiones que atraviesan un libro de cuentos tan perturbador como profundamente humano.
Publicas bajo el seudónimo Koldo Mendiko. ¿Qué te permite el seudónimo a nivel de libertad creativa e identidad literaria?
El seudónimo, que yo llamo heterónimo —Identidad literaria ficticia, creada por un autor—, me permite una cosa esencial: no pedir permiso: a los lectores, al entorno, a mí mismo. Escribir con otro nombre es escribir sin el peso de la biografía inmediata. Koldo Mendiko no tiene que ser coherente con una vida pública, puede contradecirse, hundirse, exponerse sin que nadie venga a pasar factura. Es una identidad literaria, no una máscara: es un lugar desde el que decir
verdades que, con nombre y apellido, costaría más sostener. Además, me recuerda que lo importante no soy yo, sino lo que se cuenta. El autor es prescindible; la historia, no.
Has participado en la gran mayoría de las antologías de Rubin y eres un autor muy versátil, con facilidad para afrontar cualquier género o temática. ¿Cuál es el secreto de tu productividad literaria?
No hay secreto. Hay necesidad. Escribo porque, si no escribo, algo se pudre.
No concibo la escritura como un acto de inspiración sino como una forma de respiración. A veces sale algo bello, a veces algo torpe, pero siempre algo verdadero. La versatilidad no viene de dominar géneros, sino de no respetarlos demasiado.
Me interesa la situación límite, no la etiqueta. Si una historia necesita horror, lo uso. Si pide ternura o sexo, también. El género es un envase; lo que importa es la herida que hay dentro.
En tus cuentos se puede convivir con los personajes de forma muy íntima y exploras la condición humana de maneras irreverentes. ¿Qué te interesa explorar de lo humano cuando escribís?
La contradicción. Me interesa el momento en que alguien hace algo que no encaja con la imagen que tiene de sí mismo. Ahí aparece lo humano de verdad. No escribo para juzgar a mis personajes, sino para acompañarlos cuando se quedan sin coartadas. Creo que solo cuando se ama de verdad a un personaje se lo puede mostrar entero: su deseo, su miseria, su ternura y su violencia. Sin eso, lo demás es literatura decorativa.
¿Cómo se construye tu proceso? ¿Partís de una imagen, de una voz, de una pregunta moral, de un final, o de una situación límite?
Casi siempre de una fisura. Una imagen que no encaja, una frase que molesta, una pregunta que no tiene respuesta cómoda. A veces sé el final, a veces lo descubro escribiendo, pero nunca empiezo si no hay una tensión moral clara. Escribir, para mí, es acercarme a la memoria emocional de los personajes. Hay un hilo muy fino que me obliga a alejarme de mí mismo para poder decir la verdad de ellos. Cuando lo pierdo, el texto se vuelve falso.
Se mencionan resonancias de Kafka, Lovecraft y Poe. ¿Cuáles son tus influencias principales hoy, literarias y no literarias?
Kafka me enseñó que el absurdo no necesita explicación. Poe, que la precisión emocional puede ser más perturbadora que el exceso. Lovecraft, que el horror verdadero no siempre tiene forma. Pero también me influyen el cine, la música, el silencio, las conversaciones incómodas, las pérdidas reales. Me interesa más la experiencia que la referencia. Si una influencia no me atraviesa el cuerpo, no me sirve.

En un libro de cuentos, el desafío es doble: que cada pieza funcione sola y que el conjunto tenga identidad. ¿Qué criterio usaste para elegir los relatos de Fuegos de origen desconocido?
Elegí los cuentos que no me dejaban tranquilo. Los que seguían ardiendo después de escritos. Los que no podía cerrar del todo. No buscaba uniformidad temática, sino una temperatura común. El fuego aparece de distintas formas, pero siempre como fuerza que desvela, no que consuela. El libro no busca comodidad ni unidad perfecta. Busca coherencia emocional.
En el libro aparece la idea de que sexo y muerte son “dos extremos de la vida” que conviven muy cerca. ¿Qué te interesa explorar de esa cercanía?
Que mentimos sobre ambas cosas. El sexo y la muerte nos definen más que cualquier discurso, pero los cubrimos de eufemismos para poder seguir funcionando. Me interesa ese punto donde el deseo se vuelve herida y la muerte deja de ser final para convertirse en mensaje. Ambas fuerzas son violentas, íntimas, inevitables.
Ignorarlas no las hace desaparecer; solo las vuelve más peligrosas.
El prólogo describe el fuego como una fuerza que no perdona y que “desvela” más que ilumina. ¿Cómo funciona el fuego en estos cuentos?
El fuego es la verdad cuando deja de ser abstracta. No purifica. No salva. Quema. Y mientras quema, muestra lo que estaba oculto. En estos relatos, el fuego es deseo, es culpa, es memoria, es pérdida. No ilumina un camino: deja a los personajes sin refugio.
Cuéntanos un poco sobre los relatos del libro. ¿Qué podemos encontrar y qué crees que les pasará a los lectores al terminarlo?
Van a encontrar historias íntimas, incómodas, a veces bellas, a veces crueles. Relatos donde el sexo no es placer gratuito y la muerte no es cierre narrativo. No creo que el lector salga reconfortado. Espero que salga acompañado. Que algo le resuene, que algo le arda. Si al cerrar el libro siente que algo quedó sin resolver, entonces funcionó.
Para cerrar: si tuvieras que dejar un mensaje a quienes están pensando en leer Fuegos de origen desconocido, ¿qué les dirías?
Que no es un libro cómodo. Que no promete respuestas. Que no pide permiso. Pero si están dispuestos a mirar de frente el deseo, la pérdida y aquello que no solemos nombrar, entonces este libro puede ser un lugar honesto donde quedarse un rato.
La verdad, si existe, no consuela. Pero a veces acompaña mientras quema.
Fuegos de origen desconocido ya está disponible en Buscalibre y Amazon, para quienes se animen a leer un libro que no promete consuelo, pero sí una experiencia intensa, íntima y memorable.
Suscríbete para recibir todos nuestros artículos en tu bandeja de entrada.


Deja un comentario